domingo, agosto 26, 2012

Chocolate


El chocolate produce una sensación tan agradable en quienes lo comen que no es difícil asociarlo a otras sensaciones intensas y placenteras como el sexo. Pero nunca sustituyas una cosa por otra, mejor disfrútalas juntas. Abrir una caja de bombones, añadir al café una onza de cacao puro o compartir con alguien una fondue de chocolate, es una invitación al placer. Deja que el chocolate manche tus labios, chúpalo y mírale; ofrécele con tu propio dedo el exquisito manjar o pruébalo tú misma de su boca. Es imposible resistirse.
Hace tiempo que los mejores gourmets de todo el mundo empezaron a emplear el chocolate como ingrediente estrella en la cocina. Antes denostado, ahora sus virtudes se alaban: calmante, energizante y antioxidante, es un alimento que proporciona sensación de felicidad inmediata. Unir este placer al del sexo es, literalmente, explosivo.

El chocolate es también uno de los mejores “suplementos” para los amantes hiperactivos. Tomar un par de onzas después de una extenuante sesión de sexo no sólo te ayudará a recuperar energías, sino a resucitar de nuevo el deseo. Y si lo tomas antes de ir a la cama o te excedes en la dosis, nada mejor que hacer el amor para quemarlo.

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